EL IMPULSO INTERIOR
Has recorrido un largo camino desde tus primeros días en Maryland hasta el escenario mundial. ¿Qué te sigue impulsando cuando nadie te está mirando?
Honestamente, es recordar de dónde vengo. Crecí viendo a mi papá trabajar largas horas solo para que mi hermano y yo pudiéramos estar cerca del deporte. Esa perspectiva nunca me abandona. Cuando nadie lo ve, pienso en las personas que creyeron en mí antes de que yo creyera en mí mismo, y trato de honrar eso.
Tu juego es conocido por el corazón, la creatividad y el estilo. ¿Cómo se reflejan esas mismas cualidades en tu vida fuera de la cancha?
Me gusta divertirme con la vida. No me tomo demasiado en serio, pero tengo un propósito en todo lo que hago. Me encanta conectar con las personas, probar cosas nuevas y llevar energía a cada espacio. Creo que la creatividad que uno ve en la cancha es simplemente ser uno mismo: la misma persona que se ríe fuerte, se viste como quiere y trata de hacer sentir bien a quienes lo rodean.
DESEMPEÑO Y PRECISIÓN
El tenis se trata de equilibrio: potencia y control, velocidad y paciencia. ¿Ves una conexión entre eso y lo que valoras en un gran vehículo?
Absolutamente. Un gran auto como mi Cadillac se siente como el punto perfecto: suave cuando más lo necesitas, agresivo cuando lo deseas. Me gusta la potencia, pero también busco precisión y comodidad. Es la misma mentalidad que llevo a un partido: mantener el control, pero estar listo para liberar todo cuando el momento lo pide.
¿Cómo influye tu trayecto al partido en tu mentalidad: te calma, te enfoca o te enciende?
Depende del día, pero viajar en un buen vehículo siempre me ayuda a centrarme. Es como mi pequeña burbuja antes de que todo se vuelva una locura. Mi ESCALADE IQ me permite concentrarme: música en los altavoces* AKG, ventanas arriba y solo yo preparándome mentalmente. Para cuando bajo del vehículo, ya estoy en mi zona.
Has experimentado de cerca la gama de Cadillac. ¿Qué modelo o diseño se siente más como tú y por qué?
Diría que el ESCALADE. Es audaz, se destaca, pero al mismo tiempo se siente sólido y suave. Tiene presencia sin esforzarse demasiado, y así es como me gusta manejarme. Y para ser honesto, me gusta tener ese espacio adicional.
LEGADO Y EL FUTURO
Has inspirado a jóvenes jugadores que nunca se vieron reflejados en el tenis. ¿Qué tipo de legado esperas dejar?
Quiero que chicos de todos los orígenes me miren y digan: "Si él pudo hacerlo, yo también puedo". El tenis me lo dio todo, y quiero abrir esa puerta aún más para la próxima generación. Mi legado, espero, es demostrar que la grandeza puede venir de cualquier lugar y que ser tú mismo es tu superpoder.
El propósito de Cadillac es impulsar grandes sueños. ¿Qué grandes sueños persigues ahora, dentro o fuera de la cancha?
En la cancha, sigo buscando un Grand Slam. Es el sueño que me motiva todos los días. Fuera de la cancha, quiero construir algo que perdure: mi base siempre fue justamente eso, y una forma de apoyar a los niños y retribuir. Quisiera algo que trascienda el tenis.
¿Cómo se siente escuchar tu nombre tanto dentro como fuera de la cancha, en la música, la moda y la cultura?
Es increíble. Cuando artistas o diseñadores me mencionan, es surrealista. Significa que la gente ve lo que hago y conecta con ello. Es una bendición, y es algo que me motiva a seguir presentándome tal como soy.
LOS MOMENTOS QUE IMPORTAN
El US Open® ha sido escenario de momentos muy importantes en tu carrera. Al mirar hacia adelante, ¿qué esperas que muestren los momentos futuros en ese escenario sobre tu historia?
Espero que digan que seguí regresando, seguí creciendo y seguí creyendo. El US Open es donde siento todo el cariño, y quiero que mi historia ahí conduzca a algo histórico: un momento que haga que cada niño en las gradas sienta que sus sueños también son posibles.
Como colaborador de Cadillac, has sido parte de grandes momentos de marca y has recibido a invitados VIP en ciudades como Nueva York, Miami y París. ¿Qué ha sido lo que más has disfrutado de esa experiencia?
Sinceramente, la gente. Poder mostrarles a los invitados el mundo del tenis de cerca, ver sus reacciones y compartir esas experiencias: eso es lo mejor. Y hacerlo con Cadillac, una marca que coincide con mis valores y mi vibra, lo hace aún mejor. Hemos vivido momentos increíbles juntos y he disfrutado cada segundo.